La Obesidad y el embarazo
Muchas mujeres deciden someterse a una cirugía de obesidad con la intención de ser madres en un futuro cercano. El exceso de peso trae notables complicaciones en el embarazo, el parto y el post-parto, por eso, a las mujeres con sobrepeso y obesidad se les recomienda realizar un plan de adelgazamiento anterior a la búsqueda del embarazo para llegar con un estado de salud menos riesgoso y continuar con los cuidados estrictos durante todo el embarazo.
Recientemente la prestigiada revista Human Reproduction Update (Human Reproduction Update, Vol.15, No.2 pp. 189–201, 2009 ) realizo un estudio de revisión de 1982 a 2008 para valorar los efectos que tiene la cirugía de obesidad sobre la fertilidad y el embarazo, las conclusiones de este estudio fueron las siguientes:
La obesidad es caracterizada por un estado de hiperinsulinemia, lo cual pudiera provocar ciertas alteraciones endocrinas que predisponen a infertilidad en las mujeres con sobrepeso y obesidad.
Para las mujeres en edad reproductiva la obesidad y embarazo se asocian a diversas complicaciones tempranas y tardías como; abortos, diabetes gestacional, hipertensión inducida por el embarazo, defectos congénitos, niños con alto peso al nacer y con predisposición a desarrollar obesidad durante sus años de juventud.
Actualmente es bien sabido que una perdida sostenida de peso, puede revertir las alteraciones endocrinológicas que condicionan infertilidad. Adicionalmente existe una notable disminución en la incidencia de Diabetes gestacional e hipertensión inducida por el embarazo después de la cirugía de obesidad.
La cirugía de obesidad puede revertir las alteraciones endocrinológicas que originan la infertilidad.
Abortos.
Se observo una impresionante disminución en el porcentaje de abortos de 33.3% a 7.8 % posterior a la cirugía de obesidad.
Prematurez.
No hubo estadísticamente cambios en cuanto al porcentaje de nacimientos de niños prematuros en embarazos posteriores a cirugía de obesidad en comparación con embarazos antes de la cirugía de obesidad.
Peso al nacer.
Se encontró una asociación lineal entre el peso de la madre y el peso del niño al nacer, el riesgo de tener un niño con alto peso al nacer es mayor conforme es mas alto el IMC (índice de Masa Corporal ) de la madre.
Como era de esperarse el porcentaje de niños con alto peso al nacer, disminuyo considerablemente en las pacientes que se sometieron a cirugía de obesidad.
Si la mujer decide someterse a una operación por este motivo, hay muchos factores que se deberán tener en cuenta para luego no tener complicaciones. Lo principal es que para minimizar los riesgos y llevar a cabo un embarazo exitoso, sin sufrir complicaciones a causa de la cirugía anterior, es indispensable esperar al menos dieciocho meses luego de la intervención para comenzar la búsqueda. Muchas mujeres viven este período con angustia y ansiedad pero es necesario entender que no tomarse el tiempo para asimilar los cambios de la operación y completar el proceso de bajada de peso puede traer grandes complicaciones.
El peso no se estabilizará hasta doce a dieciocho meses después, por eso es recomendable esperar hasta este momento para comenzar la búsqueda del embarazo . El médico será quien debe dar el alta médica para comenzar tras analizar la situación general de la paciente.
Durante la gestación, se dan numerosos cambios a nivel físico y psicológico: el cuerpo cambia, las hormonas se revolucionan, los sentimientos cambian constantemente. El aumento del apetito, la ansiedad y los antojos son frecuentes y ponen en riesgo cualquier plan de control alimenticio. La mujer debe estar muy consciente de los riesgos que puede sufrir, cuáles son sus limitaciones en cuanto a la comida y realizarse los chequeos médicos que correspondan.
Ser madre es una experiencia maravillosa para cualquier mujer pero Ud. debe asumir su responsabilidad. La cirugía podrá ayudarla siempre que Ud. esté dispuesta comprometerse y luchar por su vida. Con ayuda de nuestros médicos, Ud. podrá lograrlo sin complicaciones.